Los embarazos no son iguales

Los embarazos no son iguales

*Con la colaboración de Gabriela Romano, abrimos la puerta de El blog de tu madre a nuestra primera #mami_invitada. Gabriela, seguidora de El blog de tu madre, es la primera en compartir su experiencia. Le faltan 8 semanas tener su posgrado de mamá y dar a luz a su segunda bebé. Aquí nos comparte su experiencia en este segundo embarazo.

mamiinvitada1La mayoría de las mujeres no hablan de las verdaderas emociones y afecciones que vivimos durante un embarazo, quizás por miedo a escuchar frases de reproche como: “vos mucho te quejas”, “deja de quejarte y disfruta de tu embarazo”, “no vas a disfrutar nada si seguís pensando así” ó bien no lo expresan porque la sociedad piensa: “pobrecita, seguro será mala madre”. ¡Pero a mí me vale mucha madre la sociedad!

La gente a mi alrededor me pregunta: ¿cómo estás?, ¿cómo te sentís? Lo primero que hago es decir: “Contenta gracias a Dios, pero ya casi no duermo, los dolores en los pies al final del día me están matando, no tengo las mismas energías que antes, ya no puedo ir al super a hacer compras (y yo que amaba tanto ir al super), el peso de mi cuerpo y mi panza no lo puedo aguantar mucho tiempo y para colmo, ya no duermo por las noches. La espalda y la panza me molestan mientras duermo y no mencionemos los calambres que hacen que me levante más de 3 veces por las noches con dolor”. Sólo para comenzar.

Los embarazos no son iguales, el mío es especial. Siento que el cambio hormonal que estoy pasando es difícil, cada vez que me rio a carcajadas termino llorando, por una u otra razón. Ya no puedo verme en el espejo, porque he subido tanto de peso, que prefiero no hacerlo. Padezco de calores y la ropa me molesta (si pudiera andar desnuda por la vida, lo haría).

Ni hablemos de mi alimentación. No puedo darme tanto gusto, porque en mi primer trimestre padecí de gastritis y terminé en la Sala de Emergencias del hospital, ahí donde creo que hasta vomité mis malos pensamientos.

No sé si les pasó, pero durante los primeros 3 meses de embarazo casi no dormí, padecí de insomnio con una idea fija en la cabeza: ¿Y si pierdo el bebé? ¿Y si nace con malformación? ¿Y si me muero en el parto? ¿Qué pasará con Carlos Aurelio? Ese miedo te va llenando de mierda la cabeza, pero nadie comprende, creen que es drama, es cuento, es exhibición. Aunque lo comentés con tu familia, doctora o pareja, terminan diciéndote: “Tranquila, eso es normal”. Quizás, pero como madre y hormonalmente ‘desbordada’ una no puede evadirlo.

Creo que cuando una mujer embarazada dice: “ay ya quiero que nazca”, es seguramente porque el 50% de ellas quiere ya conocer a su bebé y el otro 50% es porque honestamente ya lo quieren tener fuera, y lo confieso soy una de ellas.

Por eso quiero pedirles que cuando vean a una mujer embarazada traten de comprenderla, piensen en el desborde hormonal, sus sentimientos encontrados, las libras que carga, sus miedos y las dudas que esta enfrentando. Denle apoyo para que esos nueve meses sean más llevaderos, para que no se deprima. Y no la juzguen, el hecho que se queje (que es lo único que le queda) no significa que no ame a su hij@. Sepan, que no es fácil crear vida.

Colaboración de Gabriela Romano.

El blog de tu Madre

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5 Comments

  1. Excelente artículo. Es una realidad.

  2. Me encanta a mi también me paso lo mismo y me cae tan mal que todos digan que uno no disfruta el momento…y ciertamente estar embarazada no es lindo, pero es como el examen para tener ese maravilloso título de ser mamá ☺.

  3. Mi solidaridad con Gabriela. Ánimo que solo quedan 8 semanas.

    1. bueno en mi caso me faltaban 8 semanas para que mi bebe naciera pero tuvieron que interrumpirlo xq me dio preclancia grave y mi bebito nacio antes pesando 4 lbrs y m dio mucha tristeza ya que cuando el nacio ni siquiera me lo acercaron y no le pude dar el pecho al nacer hasta sus cuatro dias d nacido lo pude tener en mis brazos y darle su teta y ya tiene diez meses y aun lo amamantó pues mi bebe no se enferma para nada es un niño sano graicias a Dios y a la lactancia materna

  4. La decisión de amamantar es de respetar me acuerdo un día que le venía dando el pecho a mi bebe en un bus me dio pena ver como todos los que podían verme no me quitaban la mirada de encima por el simple echo de alimentar a mi niña fue irrible ver con el morbo que los hombres me miraban parecía que nunca avían visto una teta a pesar de que medio tape mi pecho con una toalla para que se quedara todo al descubierto esa sensación de culpa que te imponen es orrible y no debería ser así mi esposo dice que debería ser normal dejar que los bebés tomen pecho cuando lo pidan y donde lo pidan aunque mi hermano dice que no pero igual amo no me importa es sólo que aún así te hacen sentir mal

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