Adiós bacanal, bienvenida maternidad

Adiós bacanal, bienvenida maternidad

Tengo 20 años. Me llamo Mariana y soy madre de una bebecita. Quiero confesar, que la maternidad es agotadora, frustante, pero sobre todo compleja. Y más de una vez me he cuestionado si soy una buena madre. Para mi la maternidad ha sido confusa.

Llevaba año y medio jalando cuando quedé panzona. Fue una encrucijada que ni yo se cómo pasó. Estábamos frescos – NO PROTECTION – y siempre hablábamos de bebés. Aunque, en mis planes, un bebé era demasiado pronto. Soy ocho años menor que él, por lo tanto, él ha recorrido más camino laboral, amoroso y chavaladas, etc., ha cumplido sueños. Él parece que estaba en ese ‘punto’ que todos hablan, mientras yo, quería, pero a estaba terminando mi carrera, y quería mi especialidad junto con mi maestría. Me faltaba esa parte para sentirme segura.

Casi terminando la carrera me sale el ‘boooom’. Un resultado positivo en sangre. ESTABA EMBARAZADA. ¿Qué sentí? Fue enredado. Recuerdo al ‘gordo’ con una graaaan cara de felicidad, tocarme la pancita ¿y yo? llorando, no estaba segura de lo que había pasado. Bueno si estaba, pero no estaba preparada. Me faltaban dos cuatrimestres y la tesis para finalizar la carrera, se me hizo un nudo. No disfruté ese momento, y me sentí la peor mujer del planeta. Además sabía que venía lo más cansado y complicado, y hoy se que es gratificante, pero no lo quería. En ese momento, todo se me revolvió, hasta mi relación, TOO COMPLICATED.

Las primeras dos semanas, después de saber que estaba embarazada, no fueron nada bonitas. Transcurrieron entre lágrimas, miedos, miedos y más miedos. Era un miedo espantoso el pensar en quién me iba a convertir. Mi miedo no era tanto un bebé, porque me encantan, si no en que iba a dejar de ser yo, que iba pasar conmigo, y ¿mis sueños?, ¿mi maestría?, ¿mi vida profesional?, ¿mis momentos a solas? Dirán que fui egoísta, pero ¿y que? Todo era muy rápido para dejar la vida que llevaba. Me gustaba (y me gustan) los karaokes, hacer el alboroto, ‘embolar’ al grupo, cantar las canciones de Jenny Rivera (jajajajajajaja tiemposss). Mi vida iba a cambiar.

Hasta mayo del 2015 tenía esos miedos. Lo miraba a él y parecía super feliz, sonriendo viendo mamelucos, cunas, etc, ¿y yo? pasé prácticamente 15 días llorando antes de irme a dormir. Era un miedo hijueputa que me comía. Me miraba con un delantal, cuidando a la niña en la casa (jajajaja), encerrada y sin trabajar como profesional. Yo quería trabajar y superarme, pero los planes fueron distintos o al menos por el momento están en HOLD ON.

Mi embarazo no fue el rosado que te pintan en todas las malditas películas de Hollywood. No fue feo, pero no fue rosado. Aprendí a amar a mi hija, cuando le sentí sus ‘patadita’, cuando cantaba y ella se movía. Ahí comenzó mi verdadero cambio y comencé a dejar de irme al Music Town, la Selva, Ron Kon Rolas, Overtime, Champs, en fin.. Fueron 9 meses de verdaderos cambios. Dejé a la Mariana Fiestera, para convertirme en madre, esposa, asumir más responsabilidades que las mías propias. Fue como borrar esa Mariana, para ser otra en tan poco tiempo. Aunque hoy, no me arrepiento.

Poco a poco nuestra vida fue cambiando, nuestras salidas eran cine, comida (mucha comida), salidas familiares. Al inicio era raro, y andaba las hormonas a flor de piel que lloraba por TODO, hasta porque era viernes y yo en la casa empijamada con pizza, gaseosa y chocolate. Después me adapté, amaba salir a comer diario con el gordo, y sentir como mi pelotita de luz se movía de felicidad. Y ahí cuando ya comenzaba a disfrutar el asunto salía la gente metida. Hasta aquellos que ni hij@s tienen pero saben más que las madres, o que las mujeres que estamos viviendo el embarazo.  No sé como me contuve para que no se me saliera una puteadita.

Ya tengo a mi bebé. ES PRECIOSA y LA AMO, pero confieso que la primera noche que dormí con ella, lloré, no podía con la responsabilidad, me daba miedo dormir y que le pasara algo. Al llegar a mi casa la miraba y decía “me falta unos 10 años para volver a dormir como antes o nunca más lo haré”, poco a poco me he adaptado, la amo pero hay cosas que todavía las tengo en proceso, por eso creo que SOY MALA MADRE.

Pero soy la MALA MADRE PERFECTA para mi hija. No quiero consejos de nadie, si yo no los pido. No quiero que me comparen con  nadie, me da lo mismo. Mi hija es mía y punto. ¿Y que va pasar con mi maestría? Eso se va cocinar con el tiempo, pero trabajaré para lograrlo, aunque ahora sea un poco más COMPLICATED. Si, es cierto que debí terminarlo primero, pero ya es tonto discutirlo. Hoy tengo a mi hija, ese sueño es mío, es mi vida, y hoy por hoy tengo la vida caóticamente hermosa de una mamá de un mes y quince días.

Texto de Mariana González (La Mala Madre)

El blog de tu Madre

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4 Comments

  1. Gracias por tu historia y te respeto por tu sinceridad … mi miedo no poder con mis mellizos, pero pronto lo sabré.

  2. Linda tu historia..me recuerda mucho cuando tuve a mi primer hijo a los 20..con sentimientos encontrados..entre mi amor x mi y mi amor x el.
    No todas se atreven a decir en voz alta ke siguen pensando en ellas y sus suenos y ke no estan dispuestas a renunciar a ellos …xke se supone ke ser madre te cambia los deseos tambien, y magicamente cuando ves a tu hijo toda vos pasa a segundo plano y el bb a primero. A mi no me paso eso, mis deseos no dejaron de existir y mil veces pense (viendo a mi hijo no es ke te kiera menos…es ke aun me estoy amando demasiado).
    A algunas les pasa ese cambio magico a otras no..a las ke no, no creo deban sentirse mal, son etapas y esto es un proceso…en los 20 estamos dentro de ego..es normal es la vida es parte del crecimiento.

    Te manda un abrazo otra “mala madre”jajaja

  3. Sin darte cuenta sobrepasas el miedo y se convierte en fortaleza y experiencia . .
    No somos buenas o malas madres. … eso lo dice la gente q solo sabe poner nombres , los metiches…. somos madres en todo el sentido d la palabra. .. con orgullo .. en medio de las situaciones el amor q a les tiene a los hijos nos convierte en verdaderas guerreras.. te felicito x compartir tu experiencia…. ánimo … falta bastante camino. Sls

  4. Me encantó tu descripción del paso de una vida de novia a una vida de esposa y madre y comparto con vos el temor de no hacerlo bien pero quiero hacerlo según mi instinto me lo vaya indicando, sin comparaciones, sin los “deberías de hacer” pero y que hago cuando me entreguen a mi ternurita bebé en el hospital? y la primera noche en la casa? y si no me sale leche? ighhhh, que miedoooo! te entiendo perfectamente pero es la experiencia mas bonita que estoy viviendo, he ido aprendiendo a conocerlo, saber que le gusta, que lo mueve, que lo duerme…

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