Ser ama de casa no es trabajar

Ser ama de casa no es trabajar

El mensaje de Facebook que se ha hecho viral

Tomado de El Mundo

La polémica no es nueva. El trabajo que una madre desempeña en casa a tiempo completo y el reconocimiento de esa jornada laboral es una de las luchas constantes en lo que a conciliación se refiere. Y la reivindicación que Ryshell Castleberry, un tatuador de Florida, ha hecho en Facebook del trabajo que las madres desempeñan a diario, tampoco.

Fue el 3 de marzo del año pasado cuando Castleberry publicó en Facebook una conversación imaginaria (y en tono irónico), entre un hombre y su psicólogo que, a día de hoy, se ha convertido en viral. La publicación ha sido compartida más de 300.000 veces, cuenta con más de 600.000 reacciones y más de 400 comentarios.

Mi esposa no trabaja. Mi esposa no trabaja!!!

Conversación entre un esposo (h) y un psicólogo (p):

  • P: ¿Qué hace para ganarse la vida, señor Rogers?
  • H: Yo trabajo como contable en un banco.
  • P: ¿Y su esposa?
  • H: No trabaja. Ella es ama de casa.
  • P: ¿Quién prepara el desayuno para su familia?
  • H: Mi mujer, porque ella no trabaja.
  • P: ¿A qué hora se levanta su mujer?
  • H: Se despierta temprano para organizarlo todo. Prepara el almuerzo para los niños, se asegura de que estén bien vestidos y peinados, que desayunen, que se cepillan los dientes y lleven todas las cosas del colegio. Despierta al bebé y le cambia los pañales y la ropa. Le amamanta, también.
  • Q: ¿Cómo van sus hijos al colegio?
  • H: Los lleva mi mujer, porque ella no trabaja.
  • P: Después de llevar a sus hijos al colegio, ¿qué hace?
  • H: Normalmente piensa en algo que pueda hacer para aprovechar que está fuera, para no tener que sacar y meter la sillita del coche muchas veces, como pagar facturas o hacer la compra. A veces, si se olvida algo, tiene que hacer el viaje otra vez, con el bebé a cuestas. Cuando vuelve a casa tiene que alimentar al bebé de nuevo, cambiarle el pañal y prepararle para su siesta. Ordena la cocina y luego se encarga de la colada y de la limpieza de la casa. Ya sabe, porque ella no trabaja.
  • P: Por la noche, después de volver a casa desde la oficina, ¿qué hace usted?
  • H: Descanso, por supuesto. Bueno, estoy cansado después de trabajar todo el día en el banco.
  • P: ¿Qué hace su esposa por la noche?
  • H: Hace la cena, se la sirve a mis hijos y a mí; friega los platos, ordena una vez más la casa, se asegura de que el perro está en casa y guarda los restos de la cena. Después de ayudar a los niños con los deberes les pone el pijama y cambia al bebé los pañales; les da un vaso de leche y se asegura de que se cepillen los dientes. Una vez en la cama se despierta varias veces para dar el pecho al bebé y cambiarle los pañales si lo necesita mientras descansamos. Porque ella no tiene que levantarse temprano para ir a trabajar.

Esta es la rutina diaria de muchas mujeres en todo el mundo, empieza por la mañana y continúa hasta altas horas de la noche… ¿A esto se le llama “no trabajar”? Ser ama de casa no tiene diplomas, ¡pero tiene un papel clave en la vida de la familia! Disfruta y aprecia a tu esposa, madre, abuela, tía, hermana, hija… porque su sacrificio no tiene precio. Alguien le preguntó… “¿Eres una mujer que trabaja o eres solo ‘ama de casa’?”. Ella respondió: “Yo trabajo como esposa del hogar, 24 horas al día.”

Soy una madre. Soy una mujer. Soy una hija. Soy la que despierta. Soy la cocinera. Soy la dama. Soy la maestra. Soy la camarera. Soy la niñera. Soy una enfermera. Soy una trabajadora manual. Soy una agente de seguridad. Soy la consejera. Soy la que consuela. No tengo vacaciones. No tengo permiso por enfermedad. No tengo un día libre. Trabajo de día y de noche.

Estoy de guardia todo el tiempo. No recibo un sueldo y… aun así, suelo escuchar la frase: “¿Pero qué haces todo el día?”.

Pero lo que pretendía ser un reconocimiento a “todas las mujeres que dedican sus vidas al bienestar de sus familias” ha sido también el detonante para generar una debate sobre el tema, y entre los más de 400 comentarios, son tan numerosas las alabanzas como las críticas. Entre estas últimas están las de aquellas mujeres que recriminan que, además de trabajar fuera de casa, también hacen todo ese trabajo en casa, y las de aquellos hombres que reivindican que esa jornada no es solo cosa de mujeres y muchos padres se hacen cargo de esas tareas.