Por fin compré casa

Por fin compré casa

Joaquín y yo nos acabamos de mudar de casa, estamos emprendiendo una nueva aventura. Para mí es la 5ta vez que empaco mi vida en cajas donadas por PriceSmart y para él es la primera que mete a Jorge el Curioso en su mochila y se alista para cambiar de nido.

Con ansiedad  y mucha ilusión me aventé y compré una casa, me enjarané por 25 años con el “generoso” banco que me va a sangrar los intereses hasta que tenga 58 años.

-Ya era hora. Me decía la maje aventurera que solo quiere volar.
-Sé prudente, espérate otro año más. Me decía la maje insegura.

Las dos son la misma, SOY YO.  Pero era ahora o nunca, así que siendo lo más prudente que pude ser con algo tan grande como comprar una casa, decidí aventarme y apliqué a un préstamo para una casita linda, linda que encontré para los dos.

Me filtraron por todos los bancos de Nicaragua, ninguno me quería prestar el billete. “Tiene que mancomunar ingresos” me decían, “¿Su marido no está trabajando?”, “No tengo marido, soy soltera y estoy sacando el préstamo yo sóla”, les contesté a todos. En algún momento pensé que tal vez el universo me estaba diciendo que no era el momento de comprar, que el hecho de que todos los bancos me negaran el préstamo era una “señal”. Pero seguí tratando, y tocando puertas, esa casa era mía, era perfecta para mi hijo y para mí. “Ni verga, yo ya sé como voy a decorar mi cocina, ahí vamos a vivir” pensé y con mi fe puesta en la ley de la atracción seguí atrayendo ESA CASA a nuestra vida, hasta que uno de los bancos me dijo “Doña Mariana, su crédito ha sido aprobado, pero, pero, pero….. tiene que dar más prima porque su capacidad de pago nos permite financiar sólo el 89% del costo de la casa. ¡Mierda!

-Mejor te esperas otro año, no pasa nada. Me volvió a decir la maje insegura.
-Vos podés conseguir la plata que te falta. Me dijo la otra. -Vos firmá el papel que en el camino vemos de donde sacamos el billete.

Una vez más me aventé y firmé y como caído del cielo esa misma semana, me llegó un peguecito loco que me aseguraba que iba a poder pagar todo sin problemas.

Pero había un pequeñísimo detalle que no había tomado en cuenta (ojo para las que vayan a comprar casa) Resulta que cuando tienen que construir la casa de cero, durante ese periodo te toca pagar una cuota proporcional a tu mensualidad y por supuesto una que no es millonaria no puede estar alquilando y ADEMÁS estar pagando cuota proporcional, entonces tocó tomar la decisión de buscar posada con un corazón generoso que estuviera dispuesto a albergarnos a mi hijo y a mí mientras nos entregan nuestro nido.

No faltó quien nos ofreciera un cuarto para vivir, a veces me sorprende que la gente nos quiera tanto, y esta vez no fue la excepción. El siguiente paso era informarle a Joaquín que nos íbamos de su casa de Eucalipto (que está en alquiler por si a alguien le interesa), esta noticia no lo puso muy contento. Joaquín ama su casa, se sabe la dirección de memoria y si se pierde puede decir donde vive. Pasé 2 meses terapiándolo para que aceptara que nos íbamos y su respuesta siempre era la misma “Yo no quiero vivir en otra casa mamá, yo quiero vivir en mi casa”. El cambio no iba a ser fácil.

Una vez que fijé la fecha para mudarme traté de involucrarlo lo más que pude en la mudanza, armó y selló cajas, guardó sus cosas y las sacó 6 veces más, y por supuesto lo llevé a conocer su casa temporal. Su respuesta seguía siendo la misma “Yo no quiero otra casa”. Por dicha donde estamos posando hay una perrita muy linda que me ayudó a convencerlo. Entonces con 25 cajas llenas, un camioncito de acarreo, una camioneta de tina y mi carrito lleno de chereques nos mudamos.

Comprar casa nueva
Mi closet en mi carro 🙂

Hace dos años si me lo hubieran planteado jamás hubiera imaginado que iba a comprar una casa yo sola, mi panorama de vida era otro. Hoy puedo fachentear de lo mucho que he alcanzado desde que entendí el valor de mi autonomía y desde que asumí a mi familia como monoparental conmigo a la cabeza y mi hijo al lado.

Aún me crea ansiedad los 25 años de deuda que tengo por delante, pero era ahora o nunca y lo más bonito está por venir. Por fin vamos a poder pintar el cuarto de Joaquín a como se nos ronque sin pedirle permiso a nadie, por fin voy a poder plantar lo que se me ocurra sin tener que estar pensando que no me lo voy a poder llevar cuando me vaya a otra casa y voy a escoger todo a mi gusto.

 

Hablando de finanzas, que dicho sea de paso NO ES MI FUERTE, les puedo decir que aunque una tenga la prima tiene que tomar en cuenta muchos otros gastos.

Por aquí les enumero algunos para quienes tengan planes de comprar:

Si algo aprendí en este proceso, que apenas comienza, es que si alguien se ofrece a ayudar NO digás que no, una par de manos para cargar cajas y terminar de guardar legos nunca están de más. Estos meses le he pedido ayuda a todos mis amigos, al ingeniero, al abogado, a mi hermana, a mi amiga que nos dio albergue en su casa, y a todo el que nos ha ofrecido una mano, porque resulta que aunque soy autónoma no soy una isla y si la gente ofrece ayudar los voy a dejar.

Cuando tenga mi casita prometo postear fotos para que vean lo bella que quedó mi jarana 😉

Texto de Mariana Rivas. Madre Psicópata.

El blog de tu Madre

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1 Comment

  1. Buenísimo Mariana! Tenés deuda, pero tenés casa, un nidito de amor ¡Felicidades!

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